La Revolución del Patrimonio Industrial….Ha comenzado

By noviembre 1, 2014GESTIONES

La rehabilitación de bienes, considerados patrimonio industrial, es una práctica constante en el sector cultural europeo en las últimas décadas. Fábricas textiles, molinos, centrales hidroeléctricas… Legado de una época de esplendor industrial se han convertido en centros culturales en ebullición, en el que la contemporaneidad se filtra a través de sus muros, demostrando que la cultura es un “elemento vivo”, que está en constante movimiento.

En México, ¿qué tan conocido es el patrimonio industrial? ¿existe un registro de la cantidad de espacios patrimoniales-industriales, existentes en el país?… Son diversas las interrogantes que surgen ante un concepto poco conocido, en el contexto latinoamericano.

Según la CARTA DE NIZHNY TAGIL SOBRE EL PATRIMONIO INDUSTRIAL, aprobada por el TICCIH (Comité Internacional para la Conservación del Patrimonio Industrial) en julio de 2003, ”el patrimonio industrial se compone de los restos de la cultura industrial que poseen un valor histórico, tecnológico, social, arquitectónico o científico. Estos restos consisten en edificios y maquinaria, talleres, molinos y fábricas, minas y sitios para procesar y refinar, almacenes y depósitos, lugares donde se genera, se transmite y se usa energía, medios de transporte y toda su infraestructura, así como los sitios donde se desarrollan las actividades sociales relacionadas con la industria, tales como la vivienda, el culto religioso o la educación”, afirma Ana Mancillas, especialista en patrimonio.

En la opinión de Amilcar Vargas, arqueólogo y especialista en patrimonio mundial, en el contexto mexicano, el patrimonio industrial, “fue construido en la época modernizadora que vivió el país desde la segunda mitad del siglo XX, acentuada en el gobierno de Porfirio Díaz y que se detuvo fuertemente en los años de la revolución mexicana y que reinició con más fuerza al concluir el conflicto armado. Es un sector que es poco conocido y poco aprovechado en México. Para ello basta mirar cuántas infraestructuras de estos periodos se han rehabilitado para su preservación, reutilización o aprovechamiento. Los bienes construidos antes del siglo XX podrían protegerse mediante una declaratoria como monumento histórico con base en la Ley Federal de Monumentos y Zonas arqueológicos, artísticos e históricos, pero los del siglo XX no entran en esta categoría”.

¿Cuáles serían las áreas de oportunidad? ¿existen, procesos/mecanismos, que se convierten en una constante y afectan en la gestión, de los espacios rehabilitados? Amilcar Vargas, expone que, “las áreas de oportunidad son la reconversión del uso original a otros nuevos más prioritarios para las necesidades de la región en la que se encuentran. Creo que la constante es el desconocimiento del valor patrimonial e histórico que tienen, aunado a la titularidad de la tenencia de ellos y a la corta o nula visión de uso y beneficio social actual”.

Otra área de oportunidad que surge, es referente al registro de bienes de tipo industrial, “no hay algo oficial, hay gente que trabaja en torno a ello y está el organismo TICCIH México (Comité Internacional para la Conservación Industrial, sección México), pero no existe un inventario oficial”, menciona por su parte, Ana Mancillas.

A pesar de las áreas de oportunidad en el sector, una región del país, destaca por su riqueza patrimonial-industrial; en el norte de México, un ejemplo tangible de la recuperación de bienes patrimoniales industriales, es el parque Fundidora (ubicado en la ciudad de Monterrey), antiguo espacio de la compañía de acero más importante de América Latina (compañía Fundidora de Fierro y Acero de Monterrey que operó de1900 a 1986). El parque, es considerado como museo de sitio, por la cantidad de piezas arqueológicas industriales que los visitantes pueden ver y apreciar, durante su recorrido. Aunado a ello, las naves industriales que albergaron a la compañía, han experimentado procesos de rehabilitación, logrando diversificar la oferta cultural; un centro de exhibiciones temporales, cineteca, fototeca y, recientemente un espacio dedicado a niños, forman parte del reducido grupo de patrimonio industrial.

Dentro del parque Fundidora, referirse a un espacio patrimonial que ha integrado prácticas contemporáneas y que puede ser considerado un modelo de gestión a seguir, es el Museo del Acero Horno3.

Desde su apertura el museo ha ido desarrollando paulatinamente una serie de servicios que le permiten diversificar la génesis de su creación y conectar transversalmente con una comunidad heterogénea.

La rehabilitación del antiguo Horno3, fue un proceso que se consolidó en un periodo de 3 años, en el que participaron inversores privados en mancuerna con instituciones gubernamentales. Poco tiempo después de su segundo año de aniversario, el INBAL (Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura) le otorga el reconocimiento de Monumento Artístico Nacional, logrando pertenecer al circuito de espacios patrimoniales de México. Considerando que es un museo relativamente joven (el pasado mes de agosto, celebró su séptimo aniversario), su oferta de servicios lo ubican como un espacio de innovación y referencia en la educación científica y tecnológica del país.

En el tema de sustentabilidad, el museo ha implementado en su infraestructura un sistema de ventilación, Isabel Cavazos, del área de comunicación del museo, nos explica que el edificio del horno3 es pionero en México en la implementación de un novedoso sistema de aire acondicionado por desplazamiento, que al inyectar el aire frío por el piso climatiza solamente la zona de confort de los usuarios y evita el enfriar zonas más altas, permitiendo un enorme ahorro de energía”. Asimismo, realizamos una serie de acciones y actividades enfocadas al cambio climático y la sustentabilidad, como el reciclado de vidrio procedente delos eventos y actividades del restaurante. Dicha iniciativa se ha llevado a cabo desde hace un año y medio y a la fecha se han reciclado aproximadamente 42 toneladas de vidrio. Se participa en otras actividades de reciclaje de materiales tales como: papel, pet y aceite de cocina”.

Ante las referidas iniciativas, surge la inquietud, ¿cómo lograr la preservación de un espacio considerado bien patrimonial, aunado a las acciones de mejora que se han implementado para su funcionamiento?…

Isabel Cavazos, nos comparte que “en el mes de agosto, el museo recibió un donativo de $165, 000 dólares por parte de American Express y World Monuments Fund (WFM)[1]; tal iniciativa surgió debido a que el museo forma parte de los sitios históricos en riesgos incluidos en el World Monuments Watch 2014.[2] La aportación, apoyará una campaña de sensibilización destinada a promover el apoyo sostenible para mantener el horno.”

El museo, no sólo ha desarrollado prácticas innovadoras en su infraestructura y gestión; una de las ofertas más atractivas y a la vez, creativas, que brinda a sus usuarios son las actividades que suceden al exterior. Paseo por la cima; es una experiencia cultural de vértigo, recorriendo cada una de sus pasarelas, sobre lo que era el sistema de estufas. La vista panorámica es espectacular y sin duda, una anécdota para recordar.

Asimismo el museo desafía la imaginación de cualquier persona, al brindarle la posibilidad de realizar una actividad extrema, descendiendo por la estructura de éste, a través de tirolesas, rapel y un puente colgante; CanopyH3, está enfocada a los usuarios más arriesgados, aventureros y dispuestos a tener una experiencia cultural extrema. A la par de experimentar una sensación excitante de adrenalina, la finalidad lúdica de la actividad no pasa desapercibida, a lo largo del recorrido vas descubriendo la forma en cómo operaban ciertas estructuras del horno, lo relacionado al proceso de fundición e inclusive los riesgos que representaba para los obreros llevar a cabo determinadas actividades.

La oferta de servicios que el museo ofrece, refleja la finalidad de conectar con públicos diversos a través de experiencias singulares y atípicas. Para el usuario cultural que visita por primera vez un espacio museístico, se genera una experiencia memorable, y despierta el interés por descubrir otros museos.

Tomando en cuenta las prácticas contemporáneas adoptadas por el Museo del Acero, ¿es posible lograr que el patrimonio industrial (poco conocido y, aunado a un porcentaje considerable que no ha experimentado un proceso de rehabilitación), se convierta en un modelo de gestión contemporáneo?.

Mi planteamiento, se enfoca a 5 agentes que deben estar implícitos; municipios, gobiernos estatales, gobierno federal, iniciativa privada y ciudadanía (una participación de forma transversal, representados por los organismos competentes y según el contexto de cada uno de éstos).

Amilcar Vargas afirma, “considero que estos agentes han de estar implicados y colaborar de manera conjunta en la toma de decisiones, mediante mecanismos vinculantes y no solo consultivos, especialmente en los ubicados en sitios poblados”. Ante la interrogante, “¿se puede interpretar como una política cultural contemporánea?”… “Sí, la considero contemporánea y si se hace correctamente, la consideraría visionaria, adelantándose a los tiempos presentes”, concluye.

*Imágenes:
1. Fundidora, Dinkits ©
2. Fundidora, Dinkits ©
3. H3, Jorge de la Fuente, CC 2.0
4. Canopy H3, Horno3 ©

[1] World Monuments Fund; es la principal organización privada dedicada a la conservación del patrimonio cultural. Su misión es proteger contra la pérdida de patrimonio arquitectónico del mundo, incluyendo el entorno construido, los elementos artísticos que lo enriquece y, las tradiciones culturales que lo sustenta.

[2] World Monuments Watch; programa bienal lanzado en 1996, cuyo objetivo es hacer un llamado de atención internacional, sobre el patrimonio cultural del mundo, que se encuentra en peligro. El Watch ofrece una oportunidad para aumentar la conciencia pública, fomentar la participación local en la conversación, promover la innovación y colaboración y, demostrar soluciones eficaces.

Raúl Elizondo

Raúl Elizondo

Máster en gestión cultural dedicado a la vinculación y gestión de proyectos. @rauli82

Un Comentario

  • Arq. Luis Alfonso Cota Sanchez dice:

    Interesante reseña Raul Elizondo. Aca en Los Mochis Sinaloa nos hemos puesto la tarea de elaborar una Declaratoria de un ingenio azucarero ya fuera de operaciones, están comenzando a desmantelar y estamos abogados por su protección. Saludos

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