Hacer y practicar museología. “Públicos y museos: ¿qué hemos aprendido?”

By septiembre 5, 2016MUSEOLOGÍAS

Públicos y museos: ¿qué hemos aprendido? es el primer volumen de la serie Estudios sobre públicos y museos, publicación que surge desde el Posgrado en Museología de la Escuela Nacional de Conservación, Restauración y Museografía (ENCRyM).

Coordinado por Leticia Pérez Castellanos, este volumen nos sitúa en el marco de los estudios sobre públicos y sus múltiples dimensiones en el contexto mundial. Los capítulos fueron escritos por Leticia Pérez, el doctor Manuel Gándara, y ocho alumnas del curso sobre estudios de públicos, Belén Zuazúa de Loresecha, Silvia Monserrat Ramírez Maruri, Monserrat Narváez Naranjo, Sandra Liliana Flores Ayala, Galia Staropolsky Safir, Myhrra Duarte Rodríguez Malpica, Mildred Muñoz Briones y Melissa Lara Flores.

Hace unos meses, Leticia me invitó a prologar esta publicación y a presentarla, junto con Manuel Gándara y ella (también estuvieron presentes algunas de las autoras), el pasado 1 de septiembre en el Aula Magna de la Escuela. En El Diván Museológico, Leticia desplegó las razones de este libro y su importancia en el ámbito de los museos y otras instituciones culturales. A continuación expongo, en texto, algunas de las reflexiones que me correspondió exponer.

*El volumen está disponible, en la página de PUBLICACIONES de la ENCRyM y en otros portales culturales.

 

Formas de hacer y practicar museología

Se dice que “Todo trabajo de investigación es una labor de equipo”. Ana Garduño –en la reseña del libro Felipe Lacouture Fornelli. Museólogo mexicano de Carlos Vázquez Olvera (2004)­­– precisamente menciona que “una de las habilidades o talentos con que debe contar un investigador es la de trabajar en forma colectiva.”[1]

Y así la investigación museológica y el desarrollo de la publicación que hoy presentamos: Para mí, ha sido un honor formar parte del equipo –junto con Leticia Pérez, Manuel Gándara, Belén Zuazúa, Monserrat Ramírez, Monserrat Narváez, Sandra Liliana Flores, Galia Staropolsky, Myhrra Duarte, Mildred Muñoz y Melissa Lara–, que han desarrollado el primer volumen de la serie Estudios sobre públicos y museos.

Cuando Leticia me invitó a prologar Públicos y museos: ¿qué hemos aprendido?, lo hice desde mi posición como profesional de los museos, a veces independiente y a veces no: me acerqué a los textos a partir de las necesidades del trabajo dentro de la institución museística.

Desde los 90s, Felipe Lacouture mencionaba que los museos en México se han caracterizado por enfatizar lo práctico sobre lo teórico[2]. Pareciera incluso que existiera una segmentación entre la museología, resultado del trabajo académico, y el museo como el campo de prácticas; y aún más frente a la especificidad de cada problema o cuestionamiento, como la relación de la institución museística, su espacio y formas de comunicación, con sus públicos, que es nuestro tema. En este sentido, desde el trabajo independiente hasta el institucional –dentro o fuera del museo o la universidad– debemos plantearnos la encomienda de resarcir esa brecha.

En México, hemos hecho cosas y muy buenas, nuestros museos han desarrollado programas sólidos y estrategias de vinculación con los públicos, tan amplias o específicas como es posible; la realidad es que la práctica museológica mexicana se sostiene fuertemente; pero nos hace falta construir con mayor eficacia y solidez el cuerpo teórico y crítico en relación con el visitante.

Dentro de los museos (y existen amplias diferencias entre su tipología) ¿cuántos de nosotros realizamos evaluaciones sistemáticas?, ¿nos acercamos al público como un indicador de la eficacia de nuestros programas, de nuestra apertura, posibilidad?, ¿cuánto de ello queda registrado, analizado?, ¿cuánto de ello es comunicado y expuesto a otros profesionales y comunidades?

El profesional de museo realiza múltiples tareas, por ejemplo, el educador –quien es uno de los que más en contacto está con el público o debería estarlo– investiga, diseña, media, en tiempos y presupuestos límites; lo que implica que muchas veces, trabajemos a partir de supuestos, primeros o superficiales acercamientos. Este primer volumen Públicos y museos: ¿qué hemos aprendido? bien puede aportar a nuestro ejercicio a partir de una base teórica que ya ha sido revisada: Esto es lo que hemos aprendido, lo que sabemos, y desde dónde podemos arrancar.

Y más allá de presentar la recopilación de referentes que frecuentemente utilizamos para el acercamiento y estudio de los públicos; para mí, esta serie responde a tres aspectos (al menos) que tienen que ver con las formas de hacer y practicar museología:

1. Como menciona Leticia en El Diván Museológico, esta serie se agrega a las pocas publicaciones que existen en nuestro país sobre el tema. A partir de este primer volumen, y seguramente con los que estén por venir, no me cabe duda que se irá construyendo un corpus de conocimiento cuya contribución podrá extenderse a otras instituciones y museos. Me gustaría recalcar un punto importante, quizá de los más importantes, es que al originarse dentro de un programa académico, el Posgrado en Museología, que si bien incluye invitados de otros países, da la posibilidad de desarrollar estudios y modelos adecuados a nuestro país. De hecho, los autores de este volumen coinciden en la necesidad de contar con un cuerpo investigativo crítico, sólido, contextualizado y pertinente pues es una manera en la que se pueden generar repercusiones no solamente en nuestro quehacer sino en la gestión y sus políticas.

2. En segunda instancia, ésta es una publicación académica abierta, accesible en línea, para estudiantes, investigadores, profesionales y cualquier persona que quiera consultarla, incluso desde cualquier sitio geográfico. La posibilidad de contar con publicaciones abiertas como las que ha presentado la ENCRyM es una manera de regresar a la publicación académica su propósito original[3]: diseminar ideas, para completar, profundizar y seguir construyendo; lo cual, además de ser un compromiso de la investigación, debería serlo de la práctica museológica se ubique o suceda en donde sea (museo, universidad o fuera de ambos).

3. Como comentaba al principio, esta práctica, nuestra práctica es y debería ser colaborativa: Esta publicación apunta a integrar la investigación académica con la realizada en el museo, estrategias conocidas y las nuevas posibilidades de aplicación, investigadores consolidados y la mirada de las generaciones jóvenes. Pensar y hacer prácticas colaborativas implica situarnos, conectar, reflexionar y entender nuestro trabajo a través de los ojos de otros.

La transformación de los museos, hacia la flexibilidad y apertura, hacia el visitante, usuario y/o consumidor es, aunque a veces renuente, inevitable. Para la diversidad de visitantes, el museo puede ser muchas cosas que el propio recinto no se ha dado cuenta. Los estudios sobre públicos, precisamente, preparan a descifrar, negociar y articular las maneras y razones de significación tanto del visitante como del museo[4]. Así, las propuestas y experimentos metodológicos que se recopilan en este volumen apuntan a la importancia de los públicos como aliados, socios, y también colaboradores en la evaluación y análisis del museo.

A este volumen le continúan otros tanto pasos: profundizar, desarrollar, implementar, evidenciar, y seguir construyendo. Judith Mastai, educadora canadiense, en un artículo que nunca se publicó formalmente sino fue retomado por varios autores después de su muerte, decía que en la museología contemporánea el cambio es una condición.[5] Me gusta mucho esta posibilidad de mantenernos cambiando, transformando y repensar nuestros procesos y formas de trabajo.

Desde cómo se fue desarrollando este volumen, así como la apertura con la que se publica, nos indica que hacer museología no es solamente una labor de la comunidad académica, sino una responsabilidad compartida también con los profesionales independientes, institucionalizados, los museos y nuestros públicos.

 

Referencias

Berlin 9 Open Access Conference. The Impact of Open Access in Research and Scholarship, http://www.berlin9.org/, consultado: 25 de agosto de 2016.

Garduño, Ana. Felipe Lacouture Fornelli. Museólogo mexicano de Carlos Vázquez Olvera, México: Anales del Instituto de Investigaciones Estéticas, Volumen XXVIII, número 88, año 2006.

Lacouture Forneli, Felipe (1996). “La museología y la práctica del museo. Áreas de estudio”, Cuicuilco, Nueva Época, vol. 3, núm. 7, mayo/agosto, México, 1996, pp. 11-30.

Pérez Castellanos, Leticia. “Públicos y museos ¿qué hemos aprendido?”, El Diván Museológico, https://eldivanmuseologico.wordpress.com/2016/08/31/publicos-y-museos-que-hemos-aprendido/, consultado: 31 de agosto de 2016.

Pollock, Griselda y J. Zemans (ed.). Museums After Modernism, Strategies of Engagement. Oxford, UK: Blackwell Publishing, 2007.

Silverman, Lois H. “Visitor meaning-making in museums for a new age”. Curator. The Museum Journal , 38 (3), 1995.

 

 

[1] Garduño, Ana. Felipe Lacouture Fornelli. Museólogo mexicano de Carlos Vázquez Olvera, México: Anales del Instituto de Investigaciones Estéticas, Volumen XXVIII, número 88, año 2006.

[2] Lacouture Forneli, Felipe (1996). “La museología y la práctica del museo. Áreas de estudio”, Cuicuilco, Nueva Época, vol. 3, núm. 7, mayo/agosto, México, 1996, pp. 1130.

[3] Berlin 9 Open Access Conference. The Impact of Open Access in Research and Scholarship, http://www.berlin9.org/, consultado: 25 de agosto de 2016.

[4] Silverman, Lois H. “Visitor meaning-making in museums for a new age”. Curator. The Museum Journal , 38 (3), 1995.

[5] Pollock, Griselda y J. Zemans (ed.). Museums After Modernism, Strategies of Engagement. Oxford, UK: Blackwell Publishing, 2007.

 

Nayeli Zepeda

Nayeli Zepeda

Historiadora del arte y maestra en museografía didáctica. @nayelizepeda

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