Retos y tensiones. Articulando la práctica museística y educativa

“…Es entonces cuando la colaboración emerge como espacio de trasgresión, como mecanismo de intervenciones críticas, más que como mero espejo celebratorio de la institución. Éste es el reto de una articulación, proveer de nuevas formas de re-pensar y de re-actuar dentro de los sistemas, y usar la intervención cultural (ya sea representativa, o física, simbólica o material), como este motor de cambio para seguir transgrediendo…”
–Javier Rodrigo Montero[1]

En proyectos que, dentro o fuera del museo, en la práctica curatorial, expositiva y artística, tienen propósitos públicos, el tema de la mediación como vinculación con los participantes es un tema conversado, estudiado y analizado sin fin (y no resuelto del todo). Lo que es poco visible es la configuración de esta labor antes de ser expuesta y ejercida. Como apunta Javier Rodrigo en sus múltiples textos sobre políticas culturales, trabajo y pedagogías colaborativas[2], si hablamos de colaboraciones, hablamos de relaciones, y así también de mediaciones: ¿Cómo es que los equipos de trabajo negocian y concilian? ¿Los programas pedagógicos y/o educativos se erigen soportados y en correspondencia con su planeación y diagnóstico? ¿Lo abarcan o trascienden? ¿Existe un consenso o acuerdo entre instituciones y profesionales en la resolución de problemas?

Desde los museos y la gestión cultural hacia otras instituciones (fundaciones, iniciativas privadas y proyectos gubernamentales), se han desarrollado estándares que establecen las obligaciones y normas que se debe de asumir tanto en el cuidado de colecciones, la seguridad y accesibilidad a los espacios, como en la vinculación con los públicos y visitantes. El recuperar estos modelos y llevarlos a cabo es motivo de esta serie de textos.

El Consejo Internacional de Museos cuenta con el Código de deontología del ICOM para los museos que “fija las normas mínimas de conducta y de práctica profesional para los museos y su personal”[3] y se ocupa de las acciones que pueden garantizar el cumplimiento de la descripción de museo según el ICOM[4]. Como ejemplo a un nivel nacional, la American Alliance of Museums cuenta con una serie de criterios que una institución debe cumplir para ser acreditado por la alianza. Este instrumento, llamado National Standards & Best Practices for U.S. Museums, contiene las “Características de Excelencia para los Museos de Estados Unidos[5] (confianza y responsabilidad pública, misión y planeación, liderazgo y estructura organizacional, administración de colecciones, educación e interpretación, estabilidad financiera, instalaciones y gestión de riesgo) para desarrollarse dentro del marco legal y ético con respecto a los objetos que albergan y la comunidad a la que sirven. A diferencia del ICOM, la Alianza refiere al museo como todo aquel ente que se autodenomina como tal, y de ahí el alcance de la aplicación de este documento. En la extensión de este ejercicio no podían faltar un par de ejemplos españoles: El Código Deontológico de Buenas Prácticas del Gestor Cultural de la Federación Estatal de Asociaciones de Gestores Culturales (FEAGC) que integra los principios de la gestión y deberes de sus profesionales; y el Foro de Cultura y Buenas Prácticas, dirigido por Pilar Gonzalo, iniciativa que aboga por la transparencia, el buen gobierno, la financiación y responsable y la medición de resultados.

En nuestras colaboraciones como profesionales independientes o institucionalizados, ¿qué tanto evaluamos la pertinencia y correspondencia de lo que hacemos? ¿llevamos registro de la toma de decisiones? ¿promovemos la crítica como nuclear en la planeación de nuestros programas? Medir la eficacia de las formas y procesos de nuestro quehacer se puede dar de múltiples maneras, pero para hacer de ello una responsabilidad compartida –entre gobierno, instituciones, profesionales, comunidades– requiere la puesta en evidencia de los aciertos y las faltas.

Continuemos la conversación

En el afán de socializar y debatir las distintas mediaciones que se dan en el trabajo vinculado a espacios museales y, prácticas curatoriales y educativas, en esta serie de reflexiones se apuntan dos casos de proyectos que si bien no se originan dentro del museo, su práctica se vincula a él y a las prácticas expositivas y sociales que en él suceden.

• La XIII Bienal de Cuenca que, desde el modelo ya conocido, así como lo empezara a hacer la Bienal de Mercosur hace ya varias ediciones, integró una propuesta pedagógica amplia y profunda bajo la coordinación de Cristián G. Gallegos. Tres meses antes de que la Bienal finalizara, parte del equipo educativo renunció, incluyendo el coordinador[6], señalando la falta de continuidad y ejecución de acuerdos y lineamientos que dieron origen a la integración de un planteamiento educativo. Gestionada desde una fundación municipal, la Bienal concluyó el 4 de febrero.

• MUSEOMIX MX, una propuesta que surge desde una comunidad ajena a la estructura interna del museo pero en complicidad con él. Llevada a cabo por primera vez en México[7] en 2015, en el Museo del Palacio de Bellas Artes, MUSEOMIX integró equipos multidisciplinarios (ingenieros, historiadores, diseñadores, comunicólogos, museógrafos) para desarrollar prototipos que permitieran interactuar con los murales del Palacio. Este evento se desarrolló por iniciativa de la empresa Siete|Media, con el apoyo de coordinadores voluntarios, aliados y patrocinadores. Si bien en el ámbito museístico surgieron dudas del marco conceptual y de la implementación de algunas estrategias, el diálogo que generó –aún construyéndose– fue altamente rescatable. En 2016 MUSEOMIX no se cumplió en México, pero la planeación para el evento en 2017 ya inició con nuevos bríos.

Le he propuesto a Priscila Peralta quien formara parte del programa pedagógico de la Bienal de Cuenca, y a Patricia Torres, quien participó como facilitadora en MUSEOMIX, dos grupos de preguntas para la revisión de ambas iniciativas desde la articulación de su planeación y ejecución: Los primeros cuestionamientos como diagnóstico para la identificación de los problemas o fisuras que se dieron en el ejercicio, y los segundos a favor de una búsqueda para establecer posibilidades de construcción.

¿Cómo se articuló el trabajo?: ¿Cuáles fueron las políticas bajo las que se generó? ¿Las instituciones y/u organizaciones asociadas obstaculizaron o facilitaron el trabajo? ¿Qué resistencias, condiciones y/o estructuras predeterminadas se establecieron? ¿Cuáles fueron las tensiones o rupturas a lo largo del trabajo? ¿Bajo qué modelos museológicos y/o culturales se actuó? ¿Qué importancia guarda el público frente a la forma de trabajo? ¿Es un ejemplo de buenas prácticas, malas o justas a la realidad?

¿Cómo repensar (implica reflexión y acción) estas iniciativas?: ¿Qué lineamientos se habrían de acordar ante estas prácticas? ¿Es posible motivar a los distintos agentes culturales y sociales, y a las comunidades para generar normas y estándares de tal manera que puedan gestionar y examinar eficientemente este tipo de iniciativas? ¿Cuáles son los retos que amplían nuestro alcance de trabajo? ¿Qué es urgente aprender y qué debemos desaprender?

Ideales y realidades. Reflexiones alrededor del Programa Educativo de la XIII edición de la Bienal de Cuenca
Parte 1 y Parte 2

Priscila Peralta

MUSEOMIX, la participación en el museo. Un proceso en construcción

Patricia Torres Aguilar Ugarte

Referencias

Código de Deontología del ICOM para los Museos, http://icom.museum/fileadmin/user_upload/pdf/Codes/code_ethics2013_es.pdf, consultado el 8 de febrero de 2017.

Código Deontológico de Buenas Prácticas del Gestor Cultural de la Federación Estatal de Asociaciones de Gestores Culturales (FEAGC), 2009, http://feagc.com/wp-content/uploads/2016/04/codigodeontologicofeagc.pdf, consultado el 8 de febrero de 2017.

Foro de Cultura y buenas prácticas, http://www.culturaybuenaspracticas.org/, consultado el 8 de febrero de 2017.

MUSEOMIX MX, http://www.museomix.mx/, consultado el 7 de febrero de 2017.

National Standards & Best Practices for U.S. Museums, The American Alliance of Museums/The AAM Press, Washington DC: 2008.

Rodrigo, Javier. http://javierrodrigomontero.blogspot.com/, consultado el 7 de febrero de 2017.

XIII Bienal de Cuenca, http://www.bienaldecuenca.org/, consultado el 7 de febrero de 2017.

 

[1] Rodrigo, Javier. “El trabajo de políticas y pedagogías: articular las prácticas colaborativas”, http://www.lafundicio.net/wordpress/?p=41, consultado el 7 de febrero de 2017.

[2] Más textos de Javier Rodrigo: http://javierrodrigomontero.blogspot.com/

[3] Página de Presentación del Código de Deontología: http://icom.museum/la-vision/codigo-de-deontologia//L/1/, consultado el 8 de febrero de 2017.

[4] “Un museo es una institución permanente, sin fines de lucro, al servicio de la sociedad y abierta al público, que adquiere, conserva, estudia, expone y difunde el patrimonio material e inmaterial de la humanidad y su ambiente con fines de estudio, educación y recreo.” http://icom.museum/la-vision/definicion-del-museo/L/1/, consultada el 8 de febrero de 2017.

[5] A la Alianza pueden estar adscritos museos que no se ubican en Estados Unidos. Tal es el ejemplo del Museo Interactivo de Economía y el Papalote Museo del Niño, ambos en la Ciudad de México. Información que puede ser revisada en: http://www.aam-us.org/about-museums/find-a-museum, consultada el 8 de febrero de 2017.

[6] Basta revisar el sitio de Internet de la Bienal para identificar la falta de un directorio claro y transparente.

[7] MUSEOMIX se originó en Francia en 2011. Es un laboratorio en un museo con equipos multidisciplinarios de la comunidad en colaboración con el personal de un museo para crear instalaciones y recursos que permitan a los visitantes aproximarse las obras de arte o los objetos de manera “diferente” (es decir, interactiva).

Nayeli Zepeda

Nayeli Zepeda

Historiadora del arte y maestra en museografía didáctica. @nayelizepeda

Un Comentario

Deja un comentario

Tu dirección de correo no será publicada.

En NodoCultura indagamos en los terrenos comunes y los escenarios de contradicción de los museos y el patrimonio.

Nodo es concentración, acuerdo, ruptura, convergencia, cruce, pausa, tensión.