Museos y pensamiento matemático

Considerando que el público escolar mayoritario que acude a los museos, es el que cursa la educación primaria, un nivel académico clave en la formación de los individuos, conviene tomar en consideración de qué manera el personal docente puede hacer uso de los museos como un recurso didáctico (entre todos los que hay a su alcance) del que pueda sacar provecho para su práctica pedagógica, específicamente en aquellos campos de formación académica (lenguaje y comunicación y pensamiento matemático) cuyo correcto aprendizaje, determina la tasa de éxito en la asimilación de los demás contenidos. Bajo la misma premisa, el personal de servicios educativos de los museos, podrá dirigirse puntualmente hacia el público de ese nivel escolar, poniendo en práctica estrategias de trabajo encaminadas a generar sinergia con las escuelas.

 

Contra lo que pudiera suponerse, el museo (sea de ciencia o no) es un espacio en el que se puede fortalecer el pensamiento matemático, que se define como la forma de razonar para resolver problemas provenientes de diversos contextos. Es lógico, analítico y cuantitativo, orientado hacia la divergencia y el uso de la creatividad, con el fin de buscar soluciones (Secretaría de Educación Pública, 2017). Evidentemente, este tipo de pensamiento es una pieza clave para el aprendizaje de las matemáticas (aritmética, álgebra, estadística, etcétera) y para desarrollar una metodología que dé pie a la formulación de explicaciones fundamentadas a través de la inducción y la deducción, la clasificación de elementos, la categorización y el establecimiento de relaciones y patrones más allá de lo numérico.

 

Un individuo que ha desarrollado competencias suficientes dentro del pensamiento matemático, es capaz de analizar fenómenos, interpretar información y desarrollar planteamientos, alcanzando un nivel de abstracción para comprender los porqués del mundo natural y social, ya que cuenta con elementos suficientes para dar solución a los problemas cotidianos que se le presentan y facilita la toma de decisiones (Secretaría de Educación Pública, 2017). Por ejemplo: entender qué relaciones se establecen entre una serie de datos, compararlos, ordenarlos y orientarlos espacial y temporalmente, reconociendo sus atributos y respetando sus proporciones. La misma SEP establece que el desarrollo del pensamiento matemático debe darse, preferentemente, en contextos no numéricos, justamente para fortalecer los componentes reflexivos, explicativos y procesuales que llevan a la problematización de los fenómenos naturales y sociales.

 

Aterrizando lo anterior dentro de una visita guiada al museo, se puede concentrar la atención hacia elementos como formas, espacios, medidas y representaciones simbólicas, enfocándose en cómo aquello que está a la vista se comporta de cierto modo dentro de un ambiente particular, determinando así qué variables se pueden detectar de manera empírica (proximidad, orientación, direccionalidad), lo que, entre otras cosas, desarrollará la percepción geométrica a partir de la observación de planos y volúmenes, magnitudes, dimensiones y formas extraídos del natural o de representaciones. Esto no significa que toda la visita se centre en ello, porque todo lo ya descrito se puede abordar en puntos clave del recorrido. Parte de la planeación que debe realizar el personal de servicios educativos, previo a una visita, es definir dónde, cuándo y por qué.

 

Quienes no ejercemos una profesión en la que sea cotidiano el uso del cálculo, podemos pensar, erróneamente, que esto es ajeno al contexto museográfico y que no es nuestro papel como educadores de museos incursionar en estos temas. Empero, en la medida que provocamos su descubrimiento a través de la percepción sensorial e invitamos a que se discuta aquello que se observa, estaremos fortaleciendo, entre otros, el pensamiento matemático. Es difícil al principio, más considerando que muchos docentes ven la visita al museo como un espacio estrictamente recreativo en el que no es requerida su presencia ni intervención. Posiblemente se desorienten si les decimos que, además de enfrentarse a los contenidos específicos de las exposiciones, encontrarán en ellas un espacio para que, más adelante en el aula, recuperen elementos propios de los campos de formación académica como lenguaje y comunicación y pensamiento matemático.

 

Generar sinergias entre la escuela y el museo, siempre será positivo para los visitantes. De igual modo, la segmentación de públicos, propiciará un recorrido más significativo entre alumnos, docentes y profesionales de museos.

 

Aunque ningún plan de estudios de educación básica, elaborado hasta la fecha, ha sugerido el uso didáctico del museo para el refuerzo del campo de pensamiento matemático, y el actual propone (de manera exclusiva) el uso de herramientas informáticas, el Plan 2011 reconocía la imposibilidad de la escuela para ser la única institución encargada de la formación de los educandos, quienes están expuestos a múltiples y variadas influencias a las que considerar como aliados para el desarrollo de competencias disciplinares. Igualmente, el Plan 2011 admitía que la escuela tiene el poder social de restablecer el valor de las instituciones científicas y culturales para aportar a la formación académica (Secretaría de Educación Pública, 2011). La visión actual de la Secretaría de Educación Pública es el resultado de las derogaciones hechas en 2015 a la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal, que le retiró (a la SEP) la potestad sobre los museos y centros culturales, algo que, desde mi perspectiva, fue un error, porque, si se revisa el Plan Nacional de Desarrollo, así como el Programa Sectorial de Educación, hasta el sexenio pasado, establecían que toda la infraestructura cultural mexicana debía ponerse al servicio del proceso educativo. Con los cambios a la ley, ya no existe obligatoriedad para relacionar a los museos con la educación, pero compete precisamente a éstos, considerando el Código Deontológico del ICOM, rescatar y fortalecer su función educativa, las razones son simples: para continuar profesionalizando la educación de museos y generar relaciones interinstitucionales más simétricas que rompan con la idea tan arraigada de que la visita escolar al museo está al mismo nivel que visitar un parque de diversiones.

 

Concluyendo ¿Qué podemos hacer, como educadores de museos, para fortalecer el pensamiento matemático durante una visita escolar? Señalar la importancia de aplicar esquemas, formalismos y metodologías en diversos escenarios de la vida cotidiana;  explicar los elementos que rigen la composición y la perspectiva (mostrando mapas, planos y croquis), la señalización de las salas o por qué se han agrupado los objetos de determinada manera en una vitrina, por mencionar algunas posibilidades. La manera en la que están agrupados los objetos expuestos en los museos permite que estas instituciones sean (re)conocidas como espacios idóneos para identificar, determinar, medir, cuantificar, categorizar y clasificar patrones y secuencias a nivel general y particular, así como también para plantear y resolver necesidades prácticas. En general, toda actividad desarrollada dentro de un museo requiere identificar y desarrollar procesos de organización de la información, ya que ésta se obtiene a través de diversos estímulos (visuales, sonoros, táctiles), el recorrido por las salas es, en sí mismo, un elemento que puede ser aprovechado para reflexionar en torno al desarrollo de dichos procesos.

 

Los museos son espacios adecuados para observar tangiblemente cómo la abstracción y la capacidad de pensar simbólicamente son claves para el desarrollo de las habilidades del pensamiento complejo, parte de su función educativa consiste en que los visitantes vivan experiencias de aprendizaje con las cuales comprender los fenómenos naturales y/o sociales de manera integral. El museo no es ni sustituye a la escuela, pero en vista de que un amplio sector de sus visitantes acude por conducto de esta institución, compete al departamento de servicios educativos ofrecer herramientas didácticas que, además de contribuir a la formación de visitantes asiduos, genere valor agregado a la formación de las niñas y de los niños en edad escolar, del mismo modo que el personal docente asimila la idea de que cuenta con el museo para fortalecer su práctica profesional.

 

 

Referencias

 

Cámara de Diputados del H. Congreso de la Unión (30/11/2018) Ley Orgánica de la Administración Pública Federal. Diario Oficial de la Federación. Recuperado de: http://www.diputados.gob.mx/LeyesBiblio/pdf/153_301118.pdf y consultado el jueves 14 de marzo de 2019.

 

Consejo Internacional de Museos. (2004). Código de Deontología de los Museos. Recuperado de: http://icom.museum/normas-profesionales/codigo-de-deontologia//L/1/ y consultado el miércoles 06 de marzo de 2019.

 

Gobierno de la República Mexicana. (20/052013). Plan Nacional de Desarrollo 2013-2018. Diario Oficial de la Federación. Recuperado de: http://www.dof.gob.mx/nota_detalle.php?codigo=5299465&fecha=20/05/2013 y consultado el jueves 14 de marzo de 2019.

 

Secretaría de Educación Pública (Ed.) (2011) Plan de Estudios 2011 de Educación Básica. México. Recuperado de: https://www.gob.mx/cms/uploads/attachment/file/20177/Plan_de_Estudios_2011_f.pdf y consultado el jueves 14 de marzo de 2019.

 

Secretaría de Educación Pública. (2013). Programa Sectorial de Educación 2013-2018. Recuperado de: http://www.sep.gob.mx/es/sep1/programa_sectorial_de_educacion_13_18#.XIsM5ShKjIU y consultado el jueves 14 de marzo de 2019.

 

Secretaría de Educación Pública (Ed.) (2017) Aprendizajes clave para la educación integral. México. Recuperado de: https://www.aprendizajesclave.sep.gob.mx/descargables/APRENDIZAJES_CLAVE_PARA_LA_EDUCACION_INTEGRAL.pdf y consultado el jueves 14 de marzo de 2019.

 

Secretaría de Gobernación. (17/12/2015). Decreto por el que se reforman, adicionan y derogan diversas disposiciones de la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal, así como de otras leyes para crear la Secretaría de Cultura. Diario Oficial de la Federación. Recuperado de: http://dof.gob.mx/nota_detalle.php?codigo=5420363&fecha=17/12/2015 y consultado el jueves 14 de marzo de 2019.

 

 

 

Texto /

juradoprieto@mail.com

Docente y gestor educativo, dedicado especialmente a la creación de programas académicos y asignaturas de artes visuales y educación.

Escribe un comentario